El tabaco vs. la cirugía.

El tabaco vs. la cirugía.

La planta del tabaco pertenece al género Nicotina, familia botánica de las Solanáceas. El hábito de fumar perjudica a casi todos los órganos del cuerpo. Ha sido definitivamente vinculado a las cataratas y la neumonía (pulmonía) y ocasiona la tercera parte de las muertes relacionadas con cualquier tipo de cáncer.

Cuando estás cerca de realizarte un procedimiento quirúrgico (de cualquier tipo) es muy riguroso la advertencia de no fumar días antes de tu cirugía. Muchas personas suelen ocultar su vicio al cigarro con tal de no recibir está orden, poniendo sus vidas en riesgo.

Debido a los efectos adversos del tabaco sobre la función cardiopulmonar y en el sistema inmune, las personas que fuman tienen un riesgo mayor de sufrir problemas cardiovasculares y de cicatrización tras una operación quirúrgica. Pero si se deja de fumar 6 a 8 semanas antes de la intervención quirúrgica, el riesgo de complicaciones es casi el mismo que el de las personas no fumadoras. Dejar de fumar a unos pocos días también puede ser perjudicial para el paciente, ya que nuestro organismo está habituado a la nicotina y demás productos del tabaco, y ha provocado ciertas modificaciones en nuestro organismo. También es recomendable seguir sin fumar durante 2 o 4 semanas e incluso varios meses después de la intervención quirúrgica.

Además de esto y otros asuntos ya mencionados relacionados con la salud. Esta comprobado que el consumo de nicotina provoca el envejecimiento de la piel,  facilita la formación temprana de las tan temidas “patas de gallo”, estimula la aparición de arrugas alrededor de la boca, mancha los dientes y los vuelve amarillos y también perjudica el cabello, produce su caída y la aparición temprana de canas.

Mejor no te arriesgues más, hoy en el día sin tabaco, deja el cigarro y vuelve a la vida.

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