Cirugía de labio superior

Una de las características que feminiza el rostro de una mujer, es la corta distancia entre las mucosas o bermellón labial superior y la nariz. Un rasgo femenino muy común, se presenta cuando algunas mujeres dejan sus bocas semiabiertas y parte de sus dientes son visibles, lo que en la mayoría de varones no sucede, además un labio corto y carnoso está asociado a la juventud.

La Cirugía

Para realizar un lifting del labio superior, el cirujano realiza un corte en la base de la nariz en forma de mariposa y retira una pequeña porción de piel y músculo luego junta los extremos y los sutura, así el labio sube mostrando más la parte interna, todo este procedimiento se realiza en el transcurso de una hora.

El lifting de labio superior es una de las cirugías más sencillas y simples, sin embargo, su impacto en la feminización facial es esencial.

Anestesia

Si esta operación no se combina con otra intervención, sólo se necesita la aplicación de anestesia local, en caso contrario se deberá utilizar la anestesia general.

Posibles complicaciones

El cirujano Lázaro Cárdenas se encuentra altamente calificado para prevenir cualquier complicación post operatoria; en el caso de un lifting de labio superior, los riesgos que podrían presentarse son;

Infecciones.- Todos nuestros pacientes son medicados con los respectivos antibióticos y según el tipo de cirugía a la que se va a someter, de esta manera se previene cualquier tipo de infección y se reduce al mínimo las posibilidades de su aparición.

Reacciones a la anestesia.- Todos los pacientes son sometidos a un control pre-operatorio, realizándoles controles cardiológicos, neumológicos, radiológicos, así como análisis de sangre y orina los cuales reducen las posibilidades de que se presenten irregularidades durante o después de la intervención quirúrgica

Asimetrías.- Debido a la experiencia del cirujano Lázaro Cárdenas y a la precisión de los diagnósticos, la presentación de estas complicaciones son poco probables y corregibles.

Es poco frecuente la aparición de queloides