Cirugía de pómulos

El rostro femenino en su mayoría tiene forma de corazón, esto debido a la prominencia de los pómulos en relación con el resto de la cara. Unos pómulos altos, bien definidos y rellenos son característicamente femeninos. Los varones en cambio, poseen una menor proyección en esta zona haciendo que sus rostros sean más planos o cuadrados.

Los pómulos ocupan una importante zona de la cara y se constituyen en un factor de gran importancia para generar cambios de la expresión facial.

El aumento de pómulos se logra a través de dos tipos de procedimientos:
1.- Con la inserción de implantes sólidos.
2.- Con rellenos (productos gelificados)

Caso 1: IMPLANTES

Existen varios tipos de implantes en el mercado pero nuestros cirujanos recomiendan los de polietileno poroso (Medpor), ya que poseen una mejor adaptabilidad al organismo. Para colocar estos implantes el cirujano realiza dos cortes pequeños en las encías superiores hasta insertarlos detrás de los músculos de cada mejilla. El tamaño y posición de los implantes son diferentes en cada paciente, ya que deben ajustarse a los requerimientos de cada paciente en particular. El uso de implantes sólidos preformados de silicona. (silimed) también es recomendado por nuestros especialistas.

Caso 2 : PRODUCTOS DE RELLENO.

Los productos de relleno son inyectables y se colocan a través de la piel hasta lograr el volumen deseado.
Anestesia Hospitalización y Recuperación
Cualquiera sea el caso, tanto implante como relleno, la anestesia puede ser local o general. Concluido el procedimiento, el médico recomendará reposo y un retorno inmediato a casa. Durante los primeros días la hinchazón será notoria pero con el transcurso de los días desaparecerá al igual que los moretones, los cuales se presentan con menos frecuencia. El resultado final es apreciado 2 ó tres meses después.
Complicaciones
Nuestros cirujanos se encuentran altamente calificados para prevenir cualquier complicación post operatoria. En el caso de una feminización los riesgos que podrían presentarse son:
– Infecciones.- Todos nuestros pacientes son medicados con los respectivos antibióticos de acuerdo al tipo de cirugía al que sean sometidos, reduciendo al mínimo las posibilidades infecciosas del procedimiento.
– Asimetrías.- Debido a la experiencia del cirujano Lázaro Cárdenas y la precisión en la marcación de las zonas a operar, este tipo de situación es poco probable.
– Reacciones adversas a la anestesia.
Todos los pacientes pasan por un proceso pre-quirúrgico durante el cual se le somete a pruebas tales como:
– Análisis completo de sangre y orina, exámenes radiológicos, cardiológico, neumológicos, entre otros, lo que reduce la posibilidad de que se presenten complicaciones durante la intervención y de manera posterior a ésta.